| Conjunto escultórico helenístico de la escuela rodia en mármol de Paros. Representa a una Niké o Victoria, figura femenina alada a la que le faltan cabeza y brazos. La Victoria se posa sobre un pedestal con forma de navío. Por ello, se creyó que fue dedicada a conmemorar una victoria naval. Inicialmente se atribuyó al rey de Macedonia, Demetrio Poliorcetes, por su triunfo en Salamina sobre Ptolomeo I en 306 a. C. El motivo era un innegable parecido con unos tetradracmas de este rey en los que aparecía una Niké sobre un barco. Sin embargo, la datación de la escultura reveló ser más tardía (190 a. C.). Actualmente se atribuye a la victoria de los rodios contra el seleúcida Antíoco III, quienes levantaron el monumento en Samotracia como acción de gracias a los genios protectores de la isla, los Cabiros. Allí fue descubierta en 1863 por el cónsul francés Charles Champoiseau. |